miércoles, 4 de enero de 2017

Sobre Amas, amas financieras y dominatrices

Una vez me preguntaron cuánto cobraba. Sé que el pobre hombre lo hizo sin intención pero, si lo hubiera tenido al lado y no en internet, le habría cruzado la cara de un revés y le habría dicho que invita la casa.
Me temo que hay mucha desinformación al respecto y el hecho de que existan cada vez más dominadoras financieras por las redes me ha movido a abrir esta entrada con la principal intención de diferenciar las tres clases de mujeres dominantes que nos podemos encontrar.
Yo soy Ama, por vocación, porque me gusta, porque lo llevo en los genes y punto. En mi caso, no soy estrictamente monógama pero sí muy exigente con la elección de sumiso, por lo que a día de hoy, salvo mi marido que vive conmigo en una relación 24/7, solo ha habido una persona que ha dado el perfil y con quien tuve una relación Dominación/sumisión (en adelante D/s) durante 8 meses. No hubo intercambio monetario, ni regalitos ni otro tributo que no fuera su total entrega a mí. Soy de las que considera que la voluntad es suficiente pago, tanto que incluso considero que, cuando un sumiso es obediente, soy yo quien le hace regalos (tampoco de tipo punible, sino fotos, premiarle acabando con su castidad, permitiendo que haga algo que no le suelo dejar, cosas asi). En contrapartida, si no me satisface su comportamiento, tiene que pagar su error, con castigos. No habría dinero en el mundo para sobornarme. Esa es, en resumen, mi filosofía.
Otra clase de mujeres dominantes son las dominatrices, profesionales del BDSM con sus tarifas fijas a la vista de cualquier cliente que quiera usar sus servicios. Se pueden comparar con prostitutas, con la diferencia de que, la mayoría, no se dejan penetrar. Si son expertas, te harán gozar y tendrás una sesión inolvidable, aunque algunos usuarios se sienten como en una función de teatro porque, en realidad, no suele ser una verdadera relación D/s; no obstante otros se sienten satisfechos con ellas. Cada cual tiene sus gustos y también depende mucho de lo buena profesional que sea, claro.
Luego existe un tipo que anda a caballo entre una y otra opción: las llamadas dominantes financieras, #FinDom como suelen etiquetarse en las redes sociales. Su modo de proceder es como el de un Ama convencional con la diferencia de que, además de las duras pruebas que nosotras les hacemos pasar, ellas miden su sumisión en los ceros de la transferencia que reciben de sus sumisos. ¿Por qué lo hacen? Algunas imagino que lo harán por ganar dinero al igual que las dominatrices, pero imagino que a otras les provocará placer el hecho de exprimir la cuenta corriente de sus perros.
¿Cuál es la verdadera Ama? Esa es una pregunta a la que no puedo contestar. Yo pienso que mi filosofía es la correcta, la dominatriz dirá que de algo hay que vivir y el Ama financiera argumentará que, si un hombre está dispuesto a pagar para conseguir una mujer que lo someta, por qué no aprovechar la ocasión. Al fin y al cabo, el BDSM es, ante todo, sexo alternativo, ¿por qué no respetar las alternativas? Eso sí, siempre con honestidad y sin engaños. ¡Y a disfrutar se ha dicho!


6 comentarios:

  1. A tod@ sumis@ yo le digo: conócete a ti mism@ y busca quien te domine acorde a tu personalidad.

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  2. ...Que suerte tienen quienes estén a tu lado.

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    1. Suerte no, no te creas. Se lo han tenido que currar y muy bien.

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  3. Gracias Amalactea, te dejo un ejemplo de una cosa, escribeme cuando lo veas y te cuento, xd, muy bueno tu espacio,BDSM,

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